Historia

100 AÑOS DE STW

Fundación

Tradición e Innovación

Con la fundación de STW hace cien años, Heinrich Kautzmann escribía la primera página de una historia llena de éxitos. En sus inicios fabricaba algodón rasgado y fibra rota. Gracias a la excelente calidad de sus productos, la empresa familiar siguió creciendo y en la actualidad la dirige la cuarta generación de los Kautzmann.

1919 – 1929

En 1919 Heinrich Kautzmann fundó "Schwarzwälder Textil-Werke Heinrich Kautzmann" (STW), que operó con este nombre hasta 1922 y después durante unos años con el de "Schwarzwälder Textil-Werke Kautzmann & Jahn". La producción se inició en las fábricas Vortal y Mühle, radicadas en la localidad de Bergzell y cuyas instalaciones pasaron a manos de la empresa Felix Falk. Kautzmann arrendó el recinto fabril hasta que pasó a ser de su propiedad en 1949.

La gama de productos de STW estaba integrada por algodones rasgados de alta calidad blanqueados, en tono crudo y de uno o varios colores, que se fabricaban a partir de tricot nuevo, calicó o fibras. El principal ámbito de aplicación de estos productos era el algodón para el hilado de nuevas hebras y material de relleno.

En 1920 se instaló un nuevo sistema de turbina con una potencia de 340 caballos en la fábrica de Vortal. En aquella época era la única forma de generar energía. En los primeros años el género se transportaba de las fábricas a la estación mediante carros de plataforma tirados por caballos. La propia empresa contaba con dos caballos, establo y carruaje.

En los actuales edificios principales de Schenkenzell se hallaba establecida la empresa Kratzel & Jahn de Mannheim-Neckarau, propietaria de "Kunstbaumwollfabrik Schenkenzell", que había alquilado estos espacios fabriles a la compañía Sohmer de Schramberg.

El 1 de marzo de 1920 Heinrich Kautzmann se hizo cargo de esta fábrica con el compromiso de rasgar a coste cero las más de 230 toneladas de materia prima que había almacenadas allí, lo que suponía una contraprestación por valor de 110.000 marcos.

El solar y los edificios habían sido adquiridos por la empresa Sohmer por 300.000 marcos.

Se construyó un puente de vía ferroviaria que comunicaba la fábrica de Schenkenzell con una línea de la estación a fin de cargar los productos de forma más sencilla y rápida. La mayor parte del algodón se adquiría a Estados Unidos y se recibía por ferrocarril. A principios de los años veinte la empresa incorporó el primer camión de la marca "Saurer" con ruedas de caucho macizo impulsadas por cadenas.

1930 – 1939

En 1931 STW ostentaba el 20 % de la capacidad de rasgado de Alemania. Hasta 1936 empleaba a 180 empleados que trabajaban en tres turnos.

El 1 de septiembre de 1931 se incorporó a la empresa Willy Kautzmann, el hijo mayor de Heinrich Kautzmann.

En 1933 quebró "Württembergische Kunstwoll-Fabrik". Tras la ejecución forzosa "Schwarzwälder Textil-Werke Kautzmann & Jahn" obtuvo todo el inventario en una subasta. Así fue como se diversificó la producción de algodón rasgado en la fábrica de Mühle.

Las especialidades de fabricación de aquella época fueron las siguientes:

· Lavado, rasgado y blanqueado de género de punto y mantas de lana de Anatolia

· Lavado, carbonizado y rasgado de género de punto de lana viejo

· Clasificación y rasgado de secciones de hilo peinado y Golf nuevo

· El acabado de la lana mediante cardado se realizaba en la fábrica de Schenkenzell

El 1 de marzo de 1937 se incorporó a la empresa Walter Kautzmann, el segundo hijo de Heinrich Kautzmann.

En 1938 se llevó a cabo otra ampliación y la construcción de aseos para el personal en el edificio que albergaba el sistema de turbina. Todo un lujo para aquella época.

Como medidas de protección de incendios la empresa adquirió una bomba portátil y una escalera extensible móvil, ambas de la marca "Magirus", que un equipo de bomberos propio utilizaba para realizar pruebas y ejercicios con regularidad.

Otro hito de 1938 fue la adquisición de la fábrica Haslachde 3.000 m2, ubicada en el municipio del mismo nombre, en el valle del río Kinzig.

Esta fábrica se encontraba en un estado lamentable debido a su explotación por varias empresas durante los años anteriores, por lo que fue rehabilitada por completo entre 1938 y 1939.

Se construyó un moderno centro de producción. Se equipó con talleres de rasgado de algodón y de rasgado de lana y con máquinas de cardado, además de con una tintorería de lana, una tintorería de algodón y unidades de lavado y de secado. La tintorería de la fábrica de Vortal fue trasladada a la de Haslach, en la que quedó integrada.

1940 – 1949

Dado que durante los años de la II Guerra Mundial apenas se podía producir, se procuró mantener la maquinaria en buenas condiciones. Pero esto no siempre fue sencillo, ya que escaseaban las materias primas y las piezas de recambio.

El 12 de noviembre de 1941 la Oficina del Reich de Lana y Otras Fibras Animales concedió a STW el derecho exclusivo de adquisición de lana y de paños de algodón de Turquía. Este acuerdo comercial tenía como fin asegurar el abastecimiento de la manufactura de paños y mantas para que pudiera ejecutar los encargos del Estado.

En 1942 la empresa adquirió un vehículo de bomberos para mejorar la protección contra incendios.

El 15 de noviembre de 1942 se incorporó a la empresa Otto Kautzmann, el tercer hijo de Heinrich Kautzmann, después de ser licenciado del servicio militar como consecuencia de su discapacidad tras su estancia en el hospital militar en 1939.

En 1944 y 1945 los edificios registraron múltiples desperfectos debido a los bombardeos, sobre todo en los tejados de las fábricas de Haslach y Schenkenzell.

La situación empeoró aún más con la ocupación tras el final del conflicto bélico. La falta de permisos y las restricciones prácticamente paralizaron la producción. El destacamento de la fuerza de ocupación confiscó y se llevó la flota de vehículos, las herramientas y muchos equipos. Al principio la empresa solo pudo hacer entregas en la zona de ocupación francesa.

A partir de 1947 la empresa siguió operando con el nombre de "Schwarzwälder Textil-Werke Heinrich Kautzmann". Al cabo de dos años adquirió el estatuto de sociedad limitada (GmbH).

1950 – 1959

A principios de los años cincuenta se incorporó a la tintorería de la fábrica de Haslach una unidad de tintado a altas temperaturas, lo que permitió ampliar la gama de productos.

A mediados de esta década la empresa se propuso comercializar la materia prima textil por otros canales de distribución. Los primeros productos que se fabricaron fueron pequeñas piezas de algodón tejido (calicó), que se comercializaron con el nombre técnico de "recortes textiles".

Otro nuevo grupo de productos fueron las "fibras de relleno de algodón" obtenidas de la trituración fina de fibras textiles. Se ubicó la producción en el almacén de productos intermedios de la fábrica de Haslach. La mayoría de las máquinas eran de construcción propia y exigían mejoras continuadas.

El lanzamiento en 1958 de los "recortes textiles" y de las "fibras de relleno de algodón" tuvo un gran éxito en el mercado de los duroplásticos.

A finales de los años cincuenta en la sección de la tintorería se trató de dar más peso al blanqueado de los hilados peinados de algodón y a otros productos similares con el objetivo de entrar en nuevos segmentos de la industria de guata y filtros.

En este periodo se repararon los últimos daños de los edificios ocasionados por la guerra.

 

 

1960 – 1969

Walter Kautzmann, el gerente y director de la fábrica de Haslach, falleció en 1962.

En esta misma fábrica se instaló entre 1963 y 1964 la primera máquina de procesado de fibras cortadas de precisión. Esta nueva tecnología de trituración de fibras permitió a la empresa hacerse un hueco en nuevos mercados.

Las fibras cortadas de precisión no tardaron en utilizarse también como fibras de refuerzo en la industria de pinturas y de barnices. Al cabo de poco tiempo también se utilizaron las fibras de relleno de acrílico con gran éxito en este mismo ámbito de aplicación. Por primera vez fue posible reforzar los revocos y las masillas protegiéndolos del agrietamiento.

En 1965 falleció el director sénior Heinrich Kautzmann.

El 18 de diciembre de 1967 se declaró un incendio en el tejado de la fábrica de Mühle, provocado por un indigente que se había introducido en las instalaciones. El edificio, incluida la vivienda, fue reducido a cenizas y tuvo que ser reconstruido.

En 1968 hubo que cerrar la tintorería por motivos medioambientales y económicos. Los espacios de blanqueado, tintorería y secado fueron alquilados a la empresa Bebusch, especializada en la inyección de plásticos. El 4 de diciembre de 1969 las dos compañías firmaron un contrato por el que STW fabricaría para Bebusch por encargo y como contraprestación adquiriría los conocimientos para la fabricación de piezas de plástico. Este paso abrió un nuevo capítulo en la historia de la empresa Schwarzwälder Textil-Werke Heinrich Kautzmann GmbH, que ya había iniciado negociaciones para adquirir maquinaria propia de inyección de plásticos.

El 1 de mayo de 1970 se incorporó a la empresa Werner Kautzmann para dirigir el departamento de inyección de plásticos. Ese mismo año se adquirieron cinco máquinas de inyección de plásticos y sus correspondientes accesorios, que permitieron el inicio de la fabricación de piezas de inyección como la de casetes de música con una producción de hasta 80.000 unidades al mes.

El director de la empresa, Willy Kautzmann, falleció en 1970.

1970 – 1979

Con la nueva especialización de la empresa surgió la idea de diseñar una gama propia para este nuevo departamento y lanzar al mercado juguetes infantiles y manualidades. La gama se amplió con otros artículos como peonzas, discos sonoros, hula hopps o muñequitos que bajan por una escalera o que van en un velocípedo.

En 1972 hubo un aumento de la demanda de fibras cortadas de precisión de viscosa para la industria papelera.

El taller de rasgado había quedado obsoleto y debía ser sometido a una reestructuración general. Tras realizar una serie de pruebas con las nuevas máquinas rasgadoras de algunos fabricantes, la dirección optó por adquirir un nuevo equipo de rasgado que fue instalado en la fábrica de Vortal a mediados de 1972.

El 23 de abril de 1974 el edificio entero, incluido el nuevo equipo de rasgado, fue pasto de las llamas debido a una explosión de polvo provocada por piedras. El departamento de urbanismo no autorizó la reconstrucción de la fábrica en el mismo lugar debido al nuevo trazado de calles previsto. Llegados a ese punto, la dirección optó por no abrir un nuevo taller de rasgado después de que este quedara inutilizado. Esto supuso el fin del centro de producción de Vortal y de los artículos que se llevaban fabricando desde 1919.

El 28 de mayo de 1975 se celebró la fiesta de inauguración de la primera fase de ampliación del edificio de fibras de relleno. Con este nuevo módulo de 2.000 m² STW alcanzó una superficie de trabajo y almacenamiento total de 8.200 m².

El 1 de septiembre de 1976 se incorporó a la empresa Heinz Kautzmann.

1980 – 1989

El 1 de abril de 1980 se incorporó a la empresa Rainer Kautzmann.

El fin de la producción de juguetes y la ampliación de la cartera de compradores de productos de fibras comportó un incremento del 60 % de las ventas en 1981. En el taller de inyección de plásticos de la fábrica de Haslach ya solo se fabricaba por encargo. El departamento de artículos de regalo fue clausurado en 1984.

Se rebajó y se ensanchó el acceso a la fábrica de Schenkenzell bajo el puente ferroviario para que también pudieran pasar camiones con semirremolque. Hasta entonces solo podían circular por allí los camiones con carga. Una vez descargados, había que desenganchar los semirremolques de la tractora y pasarlos con una carretilla elevadora.

Se intensificó la demanda de las áreas de pastillas de freno, embragues y otros forros de fricción debido a la sustitución de la fibra de amianto.

En 1986 se implantó un sistema neumático de envío que fue ampliado durante los siguientes años y que aún hoy se utiliza como una importante herramienta de trabajo.

La reducción en un 25 % de las ventas al sector de la construcción, el principal grupo de clientes, se debió sobre todo a la desfavorable coyuntura del sector como consecuencia de las pésimas condiciones meteorológicas que se dieron en invierno y primavera.

En 1989 la empresa celebró su 70 aniversario en la intimidad.

1990 – 1999

La tarde del 14 de diciembre muchos empleados se quedaron de guardia por el riesgo de inundación. A la mañana siguiente se paralizó por completo la producción y se movilizó a todos los empleados para ayudar en las tareas de emergencia. La denominada crecida del siglo alcanzó un nivel de 2,90 m. Se pudo salvar gran parte de la maquinaria gracias a la intervención de los empleados y al protocolo de la empresa.

En mayo de 1991 la facturación mensual superó los 3 millones de marcos por primera vez en la historia de la empresa. El ejercicio acabó con un incremento de las ventas del 20 %.

En 1994 se cumplieron los 75 años de STW. El 7 de enero tuvo lugar la fiesta de inauguración del nuevo edificio de fibras cortadas y el 17 de enero se celebró el 75 aniversario de la empresa junto con proveedores, clientes y todo el personal en el césped del recinto.

En ese mismo lugar comenzaron en 1996 las obras de un gran edificio que albergaría nuevas líneas de producción y un almacén. Se construyó un laboratorio con un taller de electrónica, un garaje de plataformas elevadoras y una sala de conferencias de gran aforo.

Se inició en paralelo el desarrollo de la fibrilación de fibras tan dispares como la aramida, el acrílico, el algodón o el yute. Para STW se trataba de una nueva tecnología de producción con agua y al mismo tiempo otro pilar importante de la empresa. Solo dos años más tarde se fabricaba en el nuevo edificio pulpa de acrílico, de aramida y de Lyocell.

Se introdujo un sistema de gestión de calidad según DIN ISO 9001-94 a fin de satisfacer los crecientes requisitos de calidad. STW obtuvo por primera vez la certificación según esta norma en junio de 1998.

2000 – 2009

A finales de 2002 se amplió la planta de fibrilación de fibras al triple de su capacidad, lo que permitió producir la cantidad récord de 219 toneladas de pulpa de aramida durante ese ejercicio.

En marzo de 2004 la fisonomía de la sede de STW comenzó a cambiar de nuevo. Se inició el derribo de los garajes, del refugio antiaéreo, de un edificio residencial y de la sala de exposición para hacer espacio a una nueva fábrica de fibras cortadas, un almacén de expedición y a otras instalaciones de almacenamiento.

En diciembre de 2005, en el marco de la fiesta de Navidad, se inauguró el nuevo almacén junto con todos los operarios, personal de la empresa, representantes municipales y socios accionistas.

En 2006 un importante fabricante británico de papel de bolsitas de té quebró y tuvo que declararse insolvente. Esto supuso para STW unas pérdidas de más de medio millón de euros.

Con la crisis económica que empezó en agosto de 2008 los ingresos de STW cayeron en picado. La dirección siempre puso a los empleados en primer plano en las medidas que tomó para procurar minimizar el impacto de la crisis. A mediados de 2009 el volumen de pedidos volvió al nivel anterior a la crisis sin haber prescindido de ningún empleado.

El 10 de enero de 2009 el director sénior Otto Kautzmann falleció a la edad de 92 años.

En mayo de 2009 Heinz Kautzmann renunció a su cargo en la empresa. Harald Kautzmann, hermano de Rainer Kautzmann, que se había incorporado a la empresa en septiembre de 2008, asumió la dirección de Recursos Humanos y de Finanzas.

2010 – 2019

In 2011, the "Insel" property in Schenkenzell, located between Reinerzau and Kinzig, was purchased in order to be able to build the newly required fish ladder. It was always important for STW to continue operating all available hydroelectric power plants in order to use green energy.

On 1st April 2015 Frank Kautzmann and Nico Kautzmann were hired as the future successors of Harald Kautzmann and Rainer Kautzmann. On 1st March 2017 they were appointed as managing directors.

Rainer Kautzmann left the company at the turn of the year 2017/2018.

Due to a massive warehouse bottleneck in Aue 3, the construction of a new warehouse building with 5,600 m² of space at the old Mühle site started in 2017. With the completion in May 2018, the inauguration was duly celebrated with the staff.

A new product development was completed in 2018. With a combination of temperature stability and high fibrillation, our new DIMAXA® polyacrylic pulp series is mainly used in paper and filtration applications. Equipped with the ISEGA certificate, DIMAXA® can also be used in the food industry.

The old office building was completely renovated in December 2018. Completely new workplaces, new IT and state-of-the-art media technology ensure a pleasant working atmosphere and set the stage for a paperless office and work in accordance with Industry 4.0.

In July 2019, STW celebrated its 100th anniversary at the Schenkenzell location.